La desconocida Ley de Segunda Oportunidad llega a la Asociación Empresarial de las Cinco Villas


-Nota de Prensa- 

  • La Jornada ha acercado la ley a particulares y asesores de la Comarca de Cinco Villas
  • Dos Administradores concursales han desmitificado esta ley, poco conocida pero muy efectiva en los casos probados.

En Aragón, medio centenar de personas acogidas a esta Ley en sus 14 meses de vigencia, y apenas 20 mediadores concursales amparan esta desconocida, pero efectiva herramienta creada para ayudar a particulares, pymes y autónomos a condonar sus deudas

Ejea de los Caballeros, Miércoles 26 de octubre 2016.- Particulares, trabajadores autónomos y asesores de la Comarca de Cinco Villas han conocido las particularidades de la Ley 25/2015 de 28 de julio, más conocida como Ley de Segunda Oportunidad. Esta Ley se presenta como un mecanismo de segunda oportunidad, en el que se contempla la reducción de la carga financiera de los deudores, entre otras medidas de orden social.

La Jornada ha tenido lugar hoy en la sede la Asociación Empresarial de las Cinco Villas, en Ejea de los Caballeros, enmarcada dentro del ciclo de conferencias «Morning Briefing» puesto en marcha por la Asociación Empresarial de las Cinco Villas. En este sexto encuentro dos expertos Sergio Piracés y Amaya Betoré, ambos Abogados y Administradores Concursales, han respondido a autónomos y particulares cuestiones como; ¿Existe una forma más flexible para el pago de deudas? La rentabilidad de mi negocio no fue la que esperaba y no sé qué hacer para poder empezar de nuevo… Además, también han explicado quiénes pueden acogerse a ella, cuáles son los requisitos que deben cumplir, qué pasos deben dar y cómo hacerlo, entre otras cuestiones.

Con esta charla, la Asociación Empresarial de las Cinco Villas pretende dar luz a un problema que viven hoy en día muchos autónomos y particulares, avocados a situaciones, en muchos casos desesperantes, fruto de la coyuntura económica de los últimos años.

Situación Actual

Actualmente en Aragón, se encuentran en activo unos 20 mediadores concursales, de los más de 4.000 inscritos. En cuanto a la acogida de la Ley por parte de los deudores, sobre todo particulares y autónomos, según los abogados ha sido muy baja en los 14 meses que lleva vigente esta Ley. Los expertos consideran que es una buena alternativa, principalmente para particulares, ya que existen casos reales de éxito. El problema es la falta de conocimiento de esta herramienta, que sigue siendo la  gran desconocida. “Es una ley desconocida, pero también muy criticada porque las deudas con el sector público siguen estando, pero al menos es una vía alternativa, con buenos resultados demostrados” explica Amaya Betoré, primera Administradora Concursal en conseguir en Aragón la exoneración. Otros consideran que la Ley ha llegado tarde, ya que fue aprobada en 2015, casi 7 años después de que se empezaran a dejar sentir las consecuencias de la crisis económica en España.

Desde su aprobación en julio de 2015, la Ley se ha ido adaptando a la realidad. En los inicios el deudor se veía obligado a pagar el total del coste de los trámites de la Ley Concursal. La norma cambió y ahora se aplica un reducción del 70% en el coste de la minuta, por lo que finalmente, el deudor que opta por la Ley de Segunda Oportunidad asume un coste total que rara vez supera los 200 euros, incluidos los gastos por los honorarios del notario y del administrador concursal

La Ley de Segunda Oportunidad

Es una Ley diseñada, sobre todo, para ciudadanos particulares y para profesionales por cuenta propia (autónomos). Esto supone una novedad, ya que, hasta ahora, sólo las empresas contaban con un vehículo legal claro para pedir la exoneración de sus deudas. Esta Ley incluye a particulares y autónomos que hayan fracasado en su aventura empresarial, que hasta ahora debían afrontar sus deudas con su patrimonio presente y futuro.

¿Dónde se inicia el Proceso y cómo? Para las personas físicas se hará a través de un notario y los Autónomos en el Registro Mercantil o Cámara de Comercio, en ambos casos se hace con el Modelo normalizado por el Ministerio de Justicia (232 LC). A partir de este momento se abre un proceso en el que se podrán contemplar hasta dos fases.

En la primera fase el deudor debe intentar alcanzar un acuerdo extrajudicial de los pagos con sus acreedores. Para ello el deudor debe cumplir una serie de requisitos recogidos en los Artículos 231 y 232.1 del Título X de la Ley Concursal. Aunque la “buena fe” es el pilar fundamental en el que se basa esta Ley, el deudor debe tener una deuda superior a 5.000.000 euros, declararse en situación de insolvencia, no tener condenas por delitos contra el patrimonio y no estar en trámites de alcanzar un acuerdo extrajudicial o que hayan pasado al menos 5 años del mismo. A partir de este momento, el mediador concursal hará de interlocutor entre el deudor y sus acreedores. Tras esta negociación, se pueden dar dos casos; Primero que el deudor y sus acreedores lleguen a un acuerdo, con lo cual se tendrá que llevar a cabo el cumplimiento de un convenio establecido con ambas partes y Segundo, si dichas partes no logran llegar a un acuerdo, se llevará a cabo una segunda fase, la del Concurso Consecutivo.

En esta segunda fase, la del Concurso Consecutivo, el deudor optará a la liberación de las deudas. Para ello, el juez debe resolver la conclusión del caso “por liquidación o insuficiencia de la masa activa” y contemplar “la buena fe” del caso en concreto. Para optar a la exoneración, se deben de cumplir una serie de requisitos contemplados en la Primera Fase.

Quienes se acogen a esta Ley deben saber que no todas las deudas quedan exoneradas. Las deudas contraídas con el sector público como; Hacienda y Seguridad Social, seguirán vigentes y se pagarán con aplazamientos y de manera fraccionada tal y como está previsto en la Ley. También deben tener en cuenta que, la exoneración puede ser revocada por los acreedores en los cinco años posteriores a su concesión.